miércoles, 2 de septiembre de 2009

Asignatura Pendiente y lo que te rondaré morena

Sí, por fin fui a ver la exposición de Sorolla y, desgraciadamente, sufrí la falta de respeto y la mala educación de más de la mitad de los que allí estaban conmigo, tirando por bajo. Y es que además de darnos un tríptico de la exposición, deberían darnos unas normas básicas de conducta y respeto mínimo, porque, en general, se adolece mucho de ambos.

¿Porqué nos emperramos en ir a ver una exposición si no nos gusta la pintura ni tenemos repajolera idea de qué hacer allí? Pues porque "se lleva". Porque "va la gente". Porque me lo ha dicho mi "prima MariPuri". Porque lo ha puesto "el dominical de El País por las nubes" y tantas estupideces más. Yo no entiendo porqué, todos tenemos que ir a todo. Yo no voy a ver partidos de rugby, ni voy a ver exposiciones de joyería, ni de alfarería, ni exposiciones de coches, ni de tantas y tantas cosas, solo para que me den una bolsa de plástico, 3 lápices y 5 chupitos de vinos variados, aunque tenga que aguantar colas de todo tipo. En España sí. Aquí matamos por estar todos en todos sitios. Y si dan algo gratis, mucho más, aunque luego lo tiremos a la basura.

Yo, que suelo ir a exposiciones habitualmente, no a todas por que no todas me gustan, ya que disfruto muchísimo, asisto en silencio (esto es fundamental); respetando el espacio; cuidando de no molestar a quién o quiénes están deleitándose con su contemplación; esperando pacientemente para leer las explicaciones que el/la/las/los comisarios de la misma van detallando sin avasallar a nadie y, sobre todo, haciendo lo que se llama "el arco", para ver la pintura sin molestar al resto de visitantes, ayer me encontré con la peor exposición que recuerdo y eso que se va con hora.

Teníamos las 14'30, hora de entrada y a la misma nos encontrábamos, como clavos, para entrar. Los responsables del museo nos hicieron esperar 15 minutos porque la gente entra y para sacarla no hay arpones suficientes en toda la flota del Cantábrico, claro que me pregunto, visto lo visto, qué narices hacen dentro que no puedan hacer fuera.

Entramos y ya me causó desilusión que las salas eran pequeñas y Sorolla necesita espacio para poder ver sus cuadros. Si lo miras de cerca ves las pinceladas, si lo miras de lejos ves el movimiento, que era lo que él quería, pero parece que el comisario o comisarios de la exposición no han pensado en esto.

Estando, como están, tan pegados es difícil no molestar a unos o a otros pero con buena voluntad se puede conseguir, sin embargo cuando te encuentras dentro a familias con niños corriendo, gritando, saltando y pasando de la exposición, se torna cuasi imposible. Cuando digo pasando de la exposición, lo digo porque se compran los audífonos para escuchar y lo hacen de espaldas al cuadro, pero pegaditos al lienzo, colocados justo en medio y molestando a los que nos interesa mucho más su contemplación que la pura explicación de si el cuadro está basado en "esto" o "aquello", porque por encima de todo está el respeto al espacio de la contemplación de la obra del artista. Y más aún, llevando los audífonos en un oído, se emperran en hablarse y lo hacen a grito pelado. Si esto lo multiplicamos por 100 personas, es un mercadillo. Una vergüenza.

Y si eso fuera todo.....

En todo ese guirigay, con la cabeza como un bombo, y harta de tocar hombros y pidiendo por favor que fueran a comentar la boda de su amiga a otro sitio y que dejaran ver el cuadro, o que le pidieran a su niño que dejara de patearme el tobillo, o que retiraran el carrito del bebé que imposibilitaba el paso para ver el siguiente cuadro, me encuentro a una serie de "mindundis" que dan pena.

Primero a uno que "denuncié" a los vigilantes, que, patilla de gafas en mano, chuleándose ante una jovencita, decía que él ni por asomo pintaría los arbustos como Sorolla mientras arrastraba la patilla sobre un arbusto en el cuadro de "María vestida de labradora valenciana" (evidentemente si fuera pintor de verdad, tendría más respeto por una obra de arte) y fue conminado, después de asesinarme con la mirada, a abandonar la exposición.

Después a otra "pánfila" que llevaba a un "profano" a su lado, que la miraba "arrebolado", que le explicaba un cuadro, cuyas dimensiones rondaban los dos metros por dos y medio de alto y ancho, bien pegaditos al cuadro, justo en el centro para molestar al resto del respetable, como no podía ser de otra manera, con lo que no veían ni a cantar la totalidad del cuadro, al carecer de perspectiva (demostración inequívoca que la maestra no tenía ni repajolera idea de pintura), llamado "Aldeanos leoneses", empeñada en contarle que Sorolla quería contarle al mundo, con el retrato de esos aldeanos leoneses, la historia de "la Castilla profunda". ¡Manda cojones!

¿Para qué narices llevamos a los niños a las exposiciones si no vamos a hacernos cargo de ellos? Me parece bien que queramos inculcarles el amor por las artes pero bien distinto es llegar a la exposición y pasar de ellos como de comer ortigas, pegando de vez en cuando algún alarido para adivinar donde están, mientras sus retoños, como se aburren, corren, saltan, chillan, pisan a todo cristo, y amargan al más pintado, sin contar que los vigilantes tienen que perder su tiempo atendiendo las barrabasadas de los críos en vez de salvaguardar la vida de los cuadros.

¿Y algunas madres con sillitas o cochecitos de bebés? Digo algunas porque no todas serán iguales, al menos así lo espero, sin embargo parecen auténticas conductoras de "Tanques Leopards". Ellas empujan el cochecito y "o te quitas o te quitan". Las ruedecitas de los coches, en la parte de atrás de los tobillos, son asesinas, puedo dar fé y la contestación es que como llevan un cochecito....

Hay diversas bancadas donde uno puede sentarse, imagino que para tomar algo de aliento, incluso, para poder ver los cuadros sentado. Imposible. Las tertulias de señoras mayores, algunas de ellas descalzas porque se han puesto esos zapatos que las hacen cisco, imposibilitan disponer de un mísero espacio para estar ni 3 minutos. Es más, sus bolsos, bolsas y "archiperres" tienen prioridad antes que cualquier visitante de la exposición. Y yo me pregunto ¿no estarían mejor en una terracita tomándose un café?

Cada día falta más educación y mucho más respeto, no sólo por los que nos rodean sino por todo. Somos auténticos depredadores y "cargaditos de razones" porque cuando les dices algo siempre tienen alguna buena razón para haber hecho alguna canallada. Jamás una disculpa. Eso es lo peor.

Cuando un pueblo pierde el respeto y encumbra la chabacanería, la mala educación, la estupidez, la estulticia, la grosería, y el lote completo de lo que no se debe ser ni hacer, no se merece ni el aire que respira. Ha de volver al jardín de infancia para comenzar su aprendizaje desde el principio.

Me volveré a conformar, como hasta ahora, con exposiciones más normales, más pequeñas, más tranquilas. De esas que visito a mediodía en la Fundación Mapfre, o en la del BBVA, o en la del Santander, o el Canal de Isabel II, Caja Madrid, etcétera, donde puedo disfrutar porque la gente que va, sabe a qué va y no se echa de menos ni una brizna de educación ni de respeto.

¿Qué pensarán los extranjeros que ven estas demostraciones de "españolidad"? Otra asignatura que suspendemos: Educación: CERO (y esta no se estudia en el colegio, esta se mama en casa cada día)

Postdata: Lo peor de esto es que se necesitan varias generaciones para solucionar este tema desde que se toma conciencia que existe y no hemos llegado a ese punto.

16 comentarios:

RAMPY dijo...

Hola, Montse, desgraciadamente, se están perdiendo las formas, y vamos de mal en peor. Se me abren las carnes el pensar el futuro de nuestros país cuando estas generaciones lleguen a la edad "adulta".
Te mando un beso enorme.
Rampy

Alijodos dijo...

Yo con los niños me niego a ir a ver exposiciones...Por que no te dejan ver nada...ya tendran tiempo de valorar ellos...Fui una vez a una de picaso con personas con discapacidad y les encanto...Y si en educacion Cero patatero..me alegro de verte por aqui de nuevo...El blog te ha quedado precioso..besos..

Menda. dijo...

Pues sí....es que hay gente para todo. ¿Has ido alguna vez a una feria de alimentación? Te puedes partir de la risa.Los esfuerzos que hace la gente por comer gratis.....

Grumpy dijo...

qué lastima...
qué pena que la gente sea así....

yo me quedo con ganas de ver la exposición, Sorolla es uno de mis favoritos...

Es una lastima.

El otro día estuve en una sala de espera de un médico, yo con un dolor de cabeza de mil demonios,catarro, en fin, mala....y ahí estaba la madre de un niño diciéndole canta hijo canta mas alto y ahora corre muy rápido...
me cago en las madres insensatas que abundan en este mundo...
adoro a los niños.

Dean dijo...

Puff, me dejas sin aliento, me quito el sombrero, haría millones de copias de esta entrada y las repartiría casa por casa a ver si se enteran, cuando pedía que nos contaras de la exposición de Sorolla no me esperaba esto, es una cátedra que se tiene que dar ya y tu lo has explicado inmejorablemente.
Mis respetos.

Abi E. dijo...

hola Montse, lo malo es que tus ojos y los mios no lo veran.

Que bien te has despachado y yo te apoyo y firmo y rubrico con tu permiso la esencia de todo lo escrito.

Un besazo

Mary Lovecraft dijo...

Jo, qué mal lo he pasado leyéndote en esta entrada Montse, creo que he llegado a sentir muy parecido a lo que debiste sentir tú in situ.

De verdad es una verguenza, hay tantísima falta de respeto por el prójimo, que a veces una llega a preguntarse si de verdad queda alguien que pueda respetar de verdad a su igual.

un beso preciosa, siento mucho el día que pasaste, ojalá la próxima vaya mejor, por tí y porque significaría que tal vez esto sí pueda tener mejoría.

:*

José Manuel Beltrán dijo...

Ayyyy doñita que dura eres con los plebeyos. Nosotros, los de sangre aristocrática,
primero: tenemos pases privados para ver la exposición;
segundo: a mí me vino el propio Sorolla a explicarme los cuadros y las manchas esas.
tercero: Mi comentario ante el cuadro fue el acertado. Le dije a la Condesa Lezitiona: ¡Hija esos reflejos no están bien pintados. Fijate que me tengo que poner las gafas de Dior porque me deslumbran
Cuarto: Las chachas, los niños, los indocumentados, los documentados sin documentación; el cotilla; la amante del cotilla; todos esos forman parte de la exposición. Son la masa.

Asi que no me extraña que con todo ese circo, hayas salido de Sorolla hasta los mísmisimos ....

Un besazo, ciudadana
(Tomése con humor, por favor que como decían Tip y Colll, de todo esto la culpa la tiene el Gobierno)
http://ventanademarbella.blogspot.com

Stanley Kowalski dijo...

Lo que contás sucede aquí también, y lo más triste es que cada vez es peor.

BESOTES HERMOSA.

Nuria Gonzalez dijo...

Entre tu exposición de los hechos, que puedes creer que me he reido lo mío, y el comentario de José, como siempre en su línea de humor fino, a estas horas como ves cerca de las tres de la madrugá, tengo los ojos como platos.

Bueno pero en redefinitivaaa ¿ Te ha gustado la exposición ? Supongo que entre pelea y carritos algo habrás podido ver ¿ NO ? jaja

Ahora en serio; los renglones se están torciendo y no se hace absolutamente nada por enderezarlos.
Cuando comience el aprendizaje de esa asignatura que yo llamo "Aprendizaje del uso de la libertad",será una verdadera tortura porque nuestro comportamiento se ha viciado tanto que nos hemos convertido en desalmados.

De todas formas no entiendo a esas madres o padres con niños en carritos, que tengan el " dis-gusto " de pasear por una exposición con ellos. Parece que lo que desean es exponer a sus hijos.
Ah! y lo que dices que algunas parece que llevan tanques, es cierto, en más de una ocasión he tenido que frenar algunas que te pasan por encima de los pies con la excusa de llevar un bébé.
Parece que sólo ellas han sido madres.jeje

Voy a intentar ir a dormir.
Besitos guapa

Esther dijo...

Hola guapa! qué cambio has dado en el blog, te ha quedado genial, me encanta.

Tienes razón no se tiene respeto por la cultura ni por nada. Por suerte en mi viaje a Alicante fuí a un museo y vi una exposición de J.Benlliure, que aunque no entienda mucho de arte, me encantó.

Te puedo decir que estaba vacío el museo, en este caso la del hotel se extrañó que le preguntarámos por qué museos había por la zona y como diciendo..."¿pero aqui no se viene sólo a la playa a bañarse?" y ante esa mirada yo le contesté.. Nosotros ya tenemos playa en Valencia, venimos a hacer turismo y ver parte de la cultura, no a estar todo el día en la playa..

Yo creo que van a los museos por el aire acondicionado eh, porque se está de bien allí dentro..

Espero que el proximo museo que visites lo puedas disfrutar mas.

besos

Stanley Kowalski dijo...

Muchas gracias mi querida Montse por visitarme, sos un amor!

Olvidé decirte que la nueva plantilla te quedó genial, me encanta!

BESOTES HERMOSA.

MoHiKaNa dijo...

Sorolla?¿?¿ No me digas que hay un exposioción de Sorolla en Madrid ?¿. ¿ Hasta cuando? Ainsssssss... me pierdo todo joooooooooo.


biquiños¡¡¡¡

Balovega dijo...

Hola amiga.. miles de gracias por tus bellos comentarios en casa.

Estoy poniéndome al día en la casa y en el trabajo, y poco a poco iré integrándome en comentarios y entradas..

Un besote grandote y feliz fin de semana

Allek dijo...

he vuelto, te invito a que lo cheques?
un abrazo

senovilla dijo...

Un cabreo razonable,pena que esto ya es muy habitual el arte es una "moda" y se presume de ella sin conocimiento de lo que se ha visto.

Un abrazo.