jueves, 8 de octubre de 2009

Solidaridad

La solidaridad es aquello que nos remueve las entrañas cuando vemos a un semejante en una situación de desamparo. Ese sentimiento se exacerba, cuando el que la sufre es un niño.

Sin embargo, esa solidaridad necesita de unos cauces para que llegue a sus destinatarios y eso es lo que en nuestra sociedad falla estrepitosamente. Es más, en innumerables ocasiones hemos visto como no pocos "ejemplares" se han aprovechado de ello para hacer su "agosto" y amasar una fortuna.

En una ocasión, participé en una recogida de material médico y sanitario para montar un dispensario en un pueblo en Senegal, a través de la revista en la que colaboraba en San Sebastián de los Reyes y junto a personal sanitario de los centros de la Seguridad Social de la misma localidad. Una de las enfermeras, casada con un senegalés, cuando ya teníamos prácticamente todo preparado para los envíos, nos avisó que había que atrasar todo, puesto que no habíamos contado con el "brujo" de una localidad cercana al que no habíamos "untado", para que permitiera la instalación de dicho dispensario.

Hubo que atrasar aquello casi seis meses y supuso un enfriamiento en el ánimo de la gente. Es muy difícil explicarle a la gente que ayude para beneficio de un señor que ve peligrar su oficio de brujo por la llegada del alcohol, las vendas, las tiritas, la sutura, el yodo, etcétera.

Javier Marías decía que resulta fuerte exprimir al españolito de a pie con el argumento que utilizan las ONG (y lo dice con cuidado y yo lo haré también, porque madre mía como se ponen algunos como se toque a una ONG, pufffffff) de ponerle el anuncio a la hora de comer o cenar, cuando llega muerto de trabajar -el que tiene trabajo- por un salario de pena, del que se le va casi todo en hipoteca, casa, comida y lo necesario para vivir con estrecheces, y después de aguantar a un jefe que le hace la vida imposible, aparece alguien con la cara quemada, o un crío que le están comiendo las moscas, haciéndole sentir como un hijodeputa por no donar una cantidad al mes.

Javier Marías argumentaba que resulta muy obsceno seguir exprimiendo al españolito mostrándole esa hijoputez insolidaria, que es el argumento de todas las ong's.

Todos, o casi todos, pagamos nuestros impuestos y, de ellos, hay, o debiera haber, partidas para la solidaridad. Y la solidaridad no es solo mandar comida a África. También es investigar para todas esas enfermedades que desconocemos porqué suceden y como paliar sus consecuencias. También es mejorar la calidad de vida de muchos enfermos crónicos. También es mejorar nuestras ciudades para retirar todas las barreras arquitectónicas para los minusválidos. Y lo es mirar a todos como iguales que somos.

Y, aquí, cabrían ejemplos "ad infinitum". De esos que vemos todos los días y que seguirán pasando. Porque solidaridad también es ver a una mujer embarazada y no agachar la cabeza o mirar hacia otro lado para no ceder el asiento, sino levantarse ipso facto.

Lloramos con los "negritos del África" pero enterramos los ojos en la novela cuando entra alguien en el autobús para no "tener" que ceder el asiento: "Ojos que no ven, corazón que no siente".

Besitos solidarios

Postdata: Espero que todas las entradas, sobre todo esta, estén saliendo bien, ya que son programadas, desde el día 6, y poder pasar después a ver que tal resultó el día de la Solidaridad en la Blogosfera. Gracias.

16 comentarios:

Alijodos dijo...

esta resultando un exito ademas cada uno a su estilo...Gracias por este post sobre la solidaridad...besos tesoro

conxa dijo...

No me habia enterado del dia de la solidaridad...

tu post....podrías decirlo mas alto, pero dudo que mas claro.

Sisco dijo...

Un post magnífico y muy acertado. Es bien cierto que cada vez hay menos solidaridad en este mundo.

Las entradas programadas van de fábula y permiten tener tiempo como bien he dicho muchas veces es lo que suelo hacer yo.

Un abrazo.

Jose Jaime dijo...

Me ha gustado mucho la entrada
has enseñado una realidad desconocida, para mi, esa del brujo

y la entrada te ha quedado magnífca

SONVAK dijo...

Tan solo darte la razón. Besazos!!

RAMPY dijo...

Te ha quedado muy bien tu entrada de la solidaridad. La mía es más a mi estilo,
Un rampybeso

bolero dijo...

Así es
pa q decir más si tu nos dejas sin palabras
girar la cara y no mirar para no ver
muakkkk

Menda. dijo...

Por lo visto es un éxito. Un saludo.

Dean dijo...

Esperemos que con esta iniciativa se logre algo de claridad al respecto.
Un saludo.

azul dijo...

Muy buen post,felicidades y muy buena tu reflexión final sobre lo que hacemos en los autobuses y nos echamos las manos a la cabeza por otras cosas...un ejemplo muy cotidiano

Un saludo

Abi E. dijo...

Hola Montse, un óle, por esta entrada.

La verdad es que no se donde vio, no me entero de nada, si no es por que te leo a tí.

Quizá es que no cojo el ordenador lo suficiente para que me de tiempo de estar al día.

Un beso enorme y lo dicho un óle.

Opaito dijo...

Juntos podemos y yo como tú pido a mi tiempo que sea solidario conmigo, me cago en su padre del tiempo

Besitos

Balovega dijo...

Hola Montse..

Te felicito por esta bella entrada mi querida amiga...

Un abrazo grandote.. cuídate mucho y bellos sueños

senovilla dijo...

Sentó bien y gustó mucho, gracias por estar ahí y pronto os tendré a todos juntos.

Un abrazo.

Angel Cabrera dijo...

Hola! Sigo robando frases en cada una de las entradas que se escribieron ayer. De cada uno de los que se movieron y utilizaron su teclado quiero quedarme, para mi, unas pocas palabras. Y dar las gracias por estar ahí.

"mirar a todos como iguales" es lo que me llevo, con tu permiso.

Un abrazo y gracias.

yomisma dijo...

Hola Montse,

Yo cerraría los ojos por un momento y me tragaría mi impotencia y mi indignación mientras "unto" al brujo, con tal de que la ayuda llegara a ese pueblo necesitado. Que no siempre el fin justifica los medios, pero en este caso yo diría que en beneficio de muchos, que se lucre el brujo es un mal menor. Que triste es a veces la realidad.
Un saludo y un abrazo :)