sábado, 10 de mayo de 2008

El Parque del Capricho (Madrid)





Me encantan los jardines, me parecen sitios estupendos para soñar, descansar, relajarse y disfrutar. Hoy hablaré de uno en las afueras de Madrid que me enamora. El Parque del Capricho.

Se llama así porque fue el capricho personal de la Duquesa de Osuna. Fue construido entre 1787 y 1839, por ella, rival de la entonces Duquesa de Alba aunque en contadas ocasiones unieron fuerzas para hacerle la vida imposible a la reina Isabel II. (Vaya par de puñeteras!!! Jejejejeje)

Para su realización contrató a Jean Baptiste Mulot, que trabajó en Versailles, en el Petit Trianon, de ahí que este jardín se le parezca. El palacete, fue encargado a Lopez Aguado, autor, entre otras cosas del parque de El Retiro.

Este parque está dividido en 3 zonas bien diferenciadas: el jardín inglés, el francés y el italiano. Otros dicen que es un jardín romántico y algunos que es un claro exponente del anglo-chinesco. (Y si siguiéramos preguntando seguro que habría alguien que diría que tiene uno igual en la Guayana Francesa, por ejemplo, jajajajaja)

En las 14 hectáreas hay un montón de cosas que ver: una ría, un hermoso laberinto, un lago con isla, un templete dedicado a Baco, un monumento rodeado de esfinges con peinados dieciochescos. Éste último fue añadido posteriormente por un descendiente de la Duquesa en su honor. Y algo a destacar, al menos para mí, es una ermita con trampantojos (utilizar el google si queréis ver trampantojos). Los trampantojos son pinturas sobre las paredes que crean la ilusión de lo que realmente no está presente. En este caso parece que hay unos imaginarios ladrillos pero sin saber realmente de qué están hechos.

La Duquesa era una enamorada de las lilas que están por todas partes además de multitud de árboles: pinos, cipreses, falsos plátanos, robles, etc.

Y ahora las curiosidades. En cuanto a la Duquesa se cuenta que en una ocasión se enteró como iría vestida la reina en una recepción en palacio y encargó a su modisto particular, trajes iguales para todas sus damas de compañía. (A esto se le llama mala milk y lo demás son tonterías).

Y en cuanto al parque en sí, se aprecian distintas chimeneas en una zona del parque, que no son otra cosa que los respiraderos del bunquer que está construido debajo, donde el General Miaja tuvo instalado su cuartel general durante la defensa de Madrid.

Este comentario está copiado de uno que yo misma publiqué en la revista de Sanse, lo digo por si alguien lee algo que le suena, pues eso, que me he auto-plagiado, jajajajajaja. Por cierto, se puede llegar a en metro, línea 5, estación del mismo nombre que el parque.



1 comentario:

Ezequiel dijo...

Hola, Montse.

Me ha gustado este artículo, y la historía de porque se creo este parque en Madrid. Cuando estuve el pasado mes de diciembre me parece que ese sitio creo que no lo ví, lastima parece un lugar muy bonito.

Coincido en que los jardines te parecen sitios estupendos para soñar, descanasar, relajarse y disfrutar. Aquí, en Pamplona, donde vivo, tengo la inmensa suerte de que cuando necesito todo eso, tenemos varías opciones, o ir a dar un paseo por la Vuelta del Castillo (o en el interior de esta, poder ver la Ciudadela), y luego porque esta al lado, visitar el parque de la Taconera, o dar un paseo por el parque fluvial del Arga, la parte del portal de Francia o pasear por los campus tanto de la Universidad de Navarra como de la UPNA (la universidad publica), o por la Media Luna o por el barrio de Mendillorri, que tiene un montón de zona verde y sobre todo la zona del lago, la verdad que dar un paseo por ahí te relaja un montón y yo diría que hasta te ayuda a pensar y reflexionar. Una persona que conozco de mi época de Huesca, corria la media maratón de Pamplona, y me dijo que mientras corría le llamo la atención la cantidad de zonas verdes y jardines que había visto a lo largo del trayecto.

Por cierto, Montse, ya he visto lo trampantojo y realmente es curioso algun ejemplo que he visto.

Montse, ya me perdonaras que no haya podido escribir antes, ya lo siento.

Un abrazo

Ezequiel (Pamplona)