Sabemos que Barack Obama nombró a Hillary Clinton como Secretaria de Estado, lo que aquí sería Ministra de Exteriores, pero con bastante más poder.
Pues bien, la íntima amiga de nuestra antigua ministra Ana de Palacio, se ha puesto los pantalones y ha ido dando consignas para "suavizar" la política exterior con algunos países.
Parece que ha empezado "animando" a la C.I.A., a adoptar otras "medidas" para "crear lazos" amistosos con los afganos y Hillary, que sabe de este tema para hacer una enciclopedia, les ha "azuzado" a intentar otros métodos para que su influencia entre los "jefes" de las tribus, crezca.
Y de "crecimientos" va el asunto.
Resulta que la C.I.A. siempre ha utilizado "regalos" para contar con el apoyo de los afganos, desde armas, aunque abandonaron el tema porque se volvía contra ellos, hasta comida, material escolar, medicamentos, etcétera. Sin embargo ahora van a repartir Viagra.
Los jefes de tribus locales afganas, como suelen ser "mayorines" y al practicar la poligamia, andaban ellos preocupados por no poder "cumplir" como tiene que ser. Eso, además de molestarles personalmente no les permite "atender" como deben a las esposas variadas.
Algo que no sólo "araña" sus relaciones sino que "menoscaba" su poderío ante otros jefes tribales, porque a ver, estos pobres no deben tener mucho que hablar (las que van debajo del burka, lamentablemente mucho menos) y enseguida corre como la pólvora que Fulano (porque en Afganistán habrán fulanos también, no????) tiene una flojera importante (a falta del Hola, existe el "boca-a-boca"). Así que la C.I.A., como si se tratara del "Séptimo de Caballería" y contando con que Mrs. Clinton sabe de esto, todo y más, reparte pastillitas azules a diestro y siniestro.
La alegría entre los jefes afganos es patente, porque no hay nada que preocupe más a un hombre, y en los países subdesarrollados más aún, que "el nido de perdiz" ande de "capa caída".
Cascarán como moscas como tengan algún problemilla porque la Viagra tiene muchas contraindicaciones pero morirán contentos, o eso debe pensar la nueva Administración Obama.
La consabida frase de "Haz el amor y no la guerra", por lo visto, empieza a obrar milagros. Nada que relaje más a un feroz combatiente que un buen restregón y si es a diario, ni os cuento lo descansados y sonrientes que deben estar. Además de poder presumir cuando estén jugando al "mus afgano", si existe, jajajaja.
A ver si la Sra. Clinton además de estas ideas "novedosas" para Afganistán, encuentra una solución para el problema de Oriente Medio, claro que para lo que ha servido la reunión de la O.N.U. de esta noche, mejor que le pise "el callo" a unos y a otros, a ver si alguien consigue que pare esta sinrazón.
Hoy, viendo el concierto de Año Nuevo en Viena del que soy "fija" y que he disfrutado un montón, dirigido este año por Daniel Barenboim, judío-argentino, que ha hecho referencia expresa a la situación de Oriente Medio, me he acordado de su
Fundación Barenboim-Said, la que fundó con Edward Said, palestino nacido en Jerusalén, y que intentan crear orquestas de jóvenes músicos palestinos e israelíes así como incentivar la educación musical a niños de ambos pueblos.
Siempre es mejor crear lazos de unión que levantar muros de separación o aislamiento.