A ver, quiero empezar aclarando que esta entrada es super-positiva, porque tener trabajo en estos tiempos es una suerte inmensa y más en el caso de los "autontónomos", como el mío. Así que hay que estar a la que salta para según entra el cliente y después de comérmelo a besos, lustrarle los zapatos y plancharle las arrugas, hacer el trabajo que encargue a la misma velocidad que la minuta y que, para cuando quiera pagar al cabo de varios meses, no hayamos muerte de inanición.
Quiero avisaros que he procurado pasar la tarde visitando vuestros blogs pero ha llegado la hora de arreglarme el pelo para llevar buena presencia mañana. A los que no he llegado, de corazón que lo siento pero ahora mi tiempo es muy limitado.
No voy a dejar de visitar, aunque en ocasiones no pueda escribir o comentar vuestras entradas, porque me serviréis de "kit-kat" en el agobio.
Procuraré poner entradas, cuando mi cabeza sea capaz de poner a mi querida neurona a trabajar en otra cosa que no sean plusvalías, inversiones en vivienda habitual y cosas parecidas.
En cualquier caso estaré aunque no se me vea, porque yo no soy Ana Belén que ha descubierto, y nos lo cuenta en un anuncio, que lo mejor para su piel es dormir, así que lo de dormir será un fabuloso regalo que atesoraré. A medida que pasan los años lo de dormir 4 o 5 horas se nota un cerro, por lo que mi piel se estropeará, pero quizás pueda pasar los próximos 3 meses sin agobios, algo que no afecta a Ana Belén, por eso puede dormir, porque no necesita dar el callo como el resto de los mortales.
Pues lo dicho, empezaré por hacer mi declaración que este año, al no haber "toleado" en bolsa, espero que me devuelvan mucho y antes que la anterior, y después haré todos los conjuros habidos y por haber para que el teléfono no pare de sonar ni la puerta tampoco.
De momento tengo las hojas de arce puestas con los talonarios y en la caja. Ya hemos quemado los últimos 4 miércoles, velas de cera auténticas. Hemos puesto los granos de café en el interior de los auriculares de los teléfonos y seguiremos recogiendo tornillos y tuercas de la calle para guardar en el bote de cristal con tapa del mismo material. La planta del dinero sigue creciendo como loca y sólo falta comprar la sal gorda para ponerla en las ventanas para librarnos de malas vibraciones ajenas.
Gracias a todos y nos veremos, poco pero seguro que intensamente. Os quiero un montonazo y os mando muchos besos.
Ahhhhhh, alguien me dijo que le gustaba mi firma. Pues es la que tengo. La de las tarjetas solo incluye la M inicial, como el favicon de mi blog, y algo más pero no tiene más secreto que lleva conmigo muchos años.