
Hola mamolina: (te encantaba porque decías que era la fusión de mama y moly, tu apelativo familiar)
Cada día me resulta más duro verte porque te miro a los ojos y van perdiendo capacidad para recordar.
Nada de lo que te diga aquí sería nuevo para ti. Tuvimos la suerte de hablar, antes de que esa asquerosa enfermedad te robara los recuerdos y la memoria, y "nos pusimos al día".
Recuerdo que me dijiste que te sentías orgullosa de mí por todo lo conseguido, mi fuerza y que con el paso de los años cada día me parecía más a ti, físicamente, aunque era muy cariñosa algo que tú no habías sido nunca.
Mamolina, tu cariño lo sigo sintiendo cerca, no siempre se puede esperar recibir lo mismo que se da. Incluso hoy, esa sonrisa al verme llegar y decirle a todo el mundo que iba tu hija, es mucho mejor que todo el cariño del mundo, sobre todo porque tu enfermedad te ha quitado el recuerdo de tus nietos, pero aún no ha podido con el mío.
Te acuerdas de nuestra frase mágica que yo he transmitido a mis hijos??? Pues hoy es para ti. No olvides ni un solo segundo lo mucho que te quiero.