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jueves, 9 de julio de 2009

Tengo una prioridad

Todos los que por aquí pasáis, sabéis de mi "afición" por mi equipo médico habitual. Son años los que son como mi "verruga" particular, y lo tomo como algo natural.

Si hay algo que me molesta, cuando comento alguno de mis múltiples "tropezones" con la salud, son los comentarios de la gente que, en ocasiones, tiene la sensibilidad guardada en algún cajón bajo llave, lo que les lleva a decir cosas como: Otra enfermedad más???? Como si una fuera algo así como una compradora compulsiva pero en enfermedades. Al final he optado por el silencio y no deja de ser triste que uno tenga que vivir la enfermedad en silencio como si fuera una lacra, pero así somos los humanos en ocasiones.

En esta ocasión hay otra variante más. Mi cabezonería. Me negaba a tener un diagnóstico porque no me gustaba, así que he pasado meses y meses buscando posibilidades para que los síntomas, en vez de pensar que todos juntos fueran inexorablemente lo que ha resultado, fueran un cúmulo de varias cosas y si los separaba y encontraba diagnósticos por separado para cada uno de ellos, quizá no tuviera que oír algo que no me apetecía, aunque no hacía más que engañarme. Para hacer la comida necesitaba una silla, no podía hacerla de pie, eso ya era un síntoma claro de por donde iban los tiros.

Si te duelen muchísimo los hombros, podían ser ambos supraespinosos, ¿porque no? Y si no dormía bien y tenía dolores ¿porque no stress? Y si tenía un agotamiento constante, no podía ser eso, que estaba agotada????? De hecho me ingresaron por agotamiento en un par de ocasiones porque yo les induje a pensar que mi trabajo me hacía trabajar tantas horas que me tenía así, agotada.

Pero pasan los meses y los diagnósticos se acaban junto con las posibilidades y llega el final. Y casi de los pelos te llevan a una reumatóloga que pronuncia la palabra mágica: FIBROMIALGIA.

Aún no quiero creer que me esté pasando, aún no quiero pensar que he agotado las posibilidades. Aún no quiero aceptar que lo que hay es lo que tengo, así que no sé si escribiré, pasaré, leeré o qué haré.

En estos momentos mi cabeza no es capaz de asimilar que está sucediendo y ya no hay más opción que ponerse a ello. He pedido ayuda a varias personas que de esto saben, desgraciadamente, por propia experiencia. Aquí, entre los bloggers, a Tashano, a la que conoceréis por sus blogs, y esta tarde en uno de su blogs he empezado a "empaparme" pero no quiero leer porque reconozco lo que pone y estoy aterrada. Parecerá increíble, pero mi cabeza de momento no quiere. Es la primera vez en mi vida que me niego la evidencia. Es una sensación horrorosa pero no la puedo controlar.

En resumidas cuentas, voy a tomarme unos días hasta que en mi cabeza vuelva a haber otra cosa que no sea la maldita palabra, al menos como si fuera algo a desterrar en vez de algo con lo que tengo que aprender a vivir.

Hasta que empiece a hacer lo que me han pedido que haga. Esta noche, con arduo trabajo de mis hijos he empezado con la medicación, porque cuando yo me pongo cabezona, hasta yo misma me asombro de lo rotundamente imbécil que puedo llegar a ser. Llevo dos días con las pastillas delante aguantando dolores sin embargo mi cabeza no me dejaba iniciar el tratamiento.

Así que hasta que esta cabeza no recupere algo de sensatez y cordura, voy a dedicarme a mi prioridad, y no sé cuanto tiempo será eso, pero parece que no me queda más remedio que repetirlo muchas veces hasta que me convenza.

Si después de leer esto alguien piensa que estoy para encerrar que no se apure, ya somos dos, pero es que no hay plazas libres, jajajajajaja (esto es reír por no llorar, que ya se me agotaron las lágrimas)

Hasta la vuelta y muchos besitossssssss